Los alimentos, además de saciar nuestro apetito, proporcionan al organismo las sustancias que necesita para su mantenimiento. Podemos elegir la forma de alimentarnos, porque la alimentación es una actividad consciente y voluntaria, pero lo que no podemos escoger es la forma de nutrirnos, una actividad inconsciente e involuntaria. Fuente: http://www.aesa.msc.es