En 1.988, el actor Dustin Hoffman recibió el premio Oscar -Mejor Rol Protagónico- por la caracterización de un hombre autista en la célebre película Rainman, del director Mark Johnson. En ella se revela la vida de un autista, un hombre que, a pesar de las limitaciones para comunicarse socialmente, tiene cualidades de genio, como la capacidad de memorizar en sólo una noche un grueso volumen de un libro de páginas amarillas.