Esta inducción es muy completa y muy profunda. Desarrolla la imagen que se tiene del propio cuerpo de una forma interna y externa. Por sí sola, es un ejercicio en el sentido de que se pueden dar sugestiones de salud y de bienestar antes de recuperar la tonicidad. Está particularmente indicada para los jóvenes, los deportistas y las personas que tienen problemas somáticos. Puede ser incrementada por sensaciones de calor o de visualización de la energía que circula por el cuerpo en forma de luz. Es muy estimulante y puede proporcionar un estado de relajación muy profundo. Si lugar a dudas es la más apropiada al comienzo del periodo de terapia, y puede permitir echar el ancla en el recuerdo de sensaciones de trance que puedan ser empleadas en otros ejercicios reactivándolas mediante la sugestión: ?Deja que vuelva el recuerdo e las sensaciones de relajación de los ejercicios precedentes?.
Fuente: http://cryssta.iespana.es