Cuando dos personas deciden empezar una relación, pasan por un periodo de enamoramiento en donde prevalecen expectativas fantásticas e idealizadas de la futura convivencia. Los enamorados viven como en burbuja de ensoñación, todo es hermoso, perfecto y maravilloso. Una vez que pasa el tiempo y deciden iniciar una vida en común, el enamoramiento decrece y la burbuja en la cual estaban absorbidos se rompe. Desaparece la fantasía de la media naranja una vez que descubren que convivir no es tarea fácil.